Archivos de la categoría photocall

Boda en Madrid

En esta ocasión tuvimos el gusto de compartir el día de la boda de Bárbara y Carlos, queremos agradecerles el gran acogimiento que nos dieron, una suerte poder conocer a gente como vosotros.

Con ellos ya habíamos coincidido en otra boda de unos buenos amigos para los que hicimos el reportaje hace ya unos años (un abrazo Jaime y Tere 😉 ) y por este motivo es más especial todavía, ya que es una gran satisfacción poder seguir haciendo reportajes de gente conocida.

Las fotos de la pre-boda las realizamos en el Campo del Moro de Madrid, un lugar precioso en el que hicimos algunas fotografías que a continuación os mostramos. El día de la pre-boda es muy importante para nosotros, ya que nos vamos conociendo más y así el día de la boda todo es más natural.

El reportaje lo comenzamos con los preparativos de Bárbara y Carlos momentos de gran nerviosismo pero que nos dejan fotos muy entrañables.

Durante la ceremonia no pudimos realizar fotografías porque en la Iglesia de San Manuel y San Benito en Retiro obligan a los novios a contratar los servicios de sus fotógrafos. Esta situación nos horroriza no solo por lo que atañe a nuestro estilo sino por lo que implica para los novios que se tienen que quedar con las fotografías que les han impuesto y que al final nos ha tocado a nosotros tener que tratar. A vista de los resultados, todo indica que no han puesto el más mínimo interés en el trabajo realizado.

Después de la ceremonia, fuimos a la Quinta de los Molinos a ralizar algunas fotos de ellos solos, en realidad no tardamos más de 15 minutos y salieron unas fotos llenas de emoción y cariño :D, lo que nos permitió ir al hotel para que pudieran disfrutar del cóctel desde el principio.

La celebración se realizó en el Hotel Meliá Avenida de América, a los que queremos agradecer su trato y facilidades que nos dieron en todo momento. Después de abrir el baile, pusimos nuestro photocall, en el que una vez más los asistentes se dejaron llevar y disfrutaron de lo lindo.

Ya solo queda desearos lo mejor y esperar vernos pronto ;).

Boda – Rosa y Santiago

Una vez más tuvimos el lujo de compartir un día tan especial con dos entrañables personas, Rosa y Santiago, amables desde el minuto cero el primer día que nos vimos. Un gustazo tener la posibilidad de conocer a gente como ellos y haber estado allí para captar tantos y tan emotivos momentos.

En esta ocasión tuvimos un cambio de planes inesperado, ¿qué haces cuando a última hora te das cuenta que han configurado de forma distinta el lugar de la ceremonia y te bloquean físicamente el paso hacia los novios?, obviamente no con mala intención.

¿Qué ocurrió y cómo nos hicimos cargo de la situación?

Uno de los múltiples pasos dentro de nuestro protocolo de preparativos para el reportaje, contempla la visita al lugar de la ceremonia. Lo hacemos a pocos días de la celebración para estudiar alrededores (accesos en obras, zonas en restauración, etc) y a la hora aproximada al del evento, para estudiar la luz tanto a la llegada de la novia, ceremonia como en la salida de los recién casados. De esta manera, programamos nuestros movimientos, localizaciones y configuraciones de los equipos. Si tu primo se va a hacer cargo del reportaje fotográfico, sinceramente, ¿haría esto mismo? [Enlace relacionado]

Ocurrió que el día de la boda, configuraron los bancos de los testigos de tal manera que impedían no sólo el paso a las cercanías del altar sino incluso obtener visión directa de los novios a corta distancia.

¿Por dónde paso?

 

Tocaba cambio de planes y rápido. No suele ser ético pasar por encima del velo de la novia en estos casos o saltar por los bancos de misa y menos con los cerca de 10kg de equipo que solemos llevar. Afortunadamente llevamos intercomunicadores y decidimos nuestra nueva colocación en el momento en el que la novia hacía su entrada. Una vez cubierta la primera parte de las emociones de los novios, decidimos cambiar las ópticas definidas en el plan inicial. Así, uno de nosotros, antes del “bloqueo” cubría la parte izquierda con un cambio de objetivo de una focal fija de 50mm y f/1.4 a un objetivo de 24-70mm f/2.8, perdiendo algo en luminosidad pero ganando distancia focal al tener que estar estático en un punto, y el otro pasando por detrás de los testigos de la derecha, cubría la distancia hasta los novios con un objetivo de 70-200mm f/2.8 en vez del 85mm f/1.8. Este cambio, permitía no interferir en la ceremonia y obtener desde planos más amplios a detalles que recogen la emoción del momento.

De 70mm…

...cerramos plano con un 200mm

Una vez pasado el reto en la iglesia, el resto de la celebración discurrió sin más sorpresas. Disfrutando ellos de sus familiares y amigos y nosotros al ser testigos afortunados de estos momentos de alegría, celebración y felicidad de las que nos contagian siempre.

Tras un pequeño paseo por un parque cercano para hacer alguna fotografía de los novios, nos dirigimos al lugar de la celebración en el que Rosa y Santiago disfrutaron del cóctel desde el principio, abriéndolo con el brindis. Durante la cena, se fueron sucediendo emotivas sorpresas de las que con anterioridad estábamos avisados y con el equipo preparado para no perder detalle.

Danza del vientre ¡perfectamente ejecutada por una de las invitadas!

 

En este reportaje se incluyó el cada vez más demandado photocall, en el que los invitados disfrutaron (casi tanto como nosotros) de su paso por el set para enviar su mensaje particular a los novios.

Rosa y Santiago, ahí lo tenéis… 🙂

 

Y como no. Agradecer de corazón a Rosa y a Santiago su confianza en nuestro trabajo, la ilusión desde el primer contacto y la extrema amabilidad y cariño tanto suyo como de familiares y amigos. Un agradecimiento especial a Luisa, sí.

Para más información acerca de nuestras ofertas y fotografías de boda, llámanos sin compromiso 644.024.360 o visita nuestra sección de bodas de nuestra página Web.

Boda – Luisa y Javier

Nos hacéis disfrutar y eso es así. Desde el momento en el que estáis en contacto con nosotros y exponéis vuestras necesidades. Implica ya un interés en nuestro trabajo que nos llena de sincero orgullo. Si además, nos encargáis la tarea de captar las imágenes de esos momentos tan importantes en vuestras vidas, la alegría no puede ser mayor.

En el caso de Luisa y Javi fue así desde el principio. Pero lo que iba a pasar después, desbordó nuestras expectativas. No sólo la divertida sesión de pre-boda en el parque de El Retiro, sino la atención, colaboración y amabilidad tanto de la pareja como de sus familiares y amigos el día de la boda.

Comentado en otras entradas, insistimos que haber quedado con antelación y ponerse frente a las cámaras, nos permite integrarnos el día de la ceremonia sin aparecer como extraños. Dejamos paso entonces a la naturalidad que es la que se recoge en las fotografías. El valor añadido es el disfrute de los novios con los suyos, en su ceremonia, pues evitamos a toda costa comportarnos de manera invasiva o robarles tiempo de cóctel (por ejemplo) para hacer el trabajo fotográfico de posados.

Aún hay más. La cena. Es el momento en el que nosotros, aprovechamos para revisar el equipo, alguna de las fotografías y tomar nuestro bocadillo (junto con el litro y medio de agua que entra solo). Pero Luisa y Javi se negaron en rotundo a que comiésemos bocadillo y nos pusieron mesa aparte con el delicioso menú completo como un par de invitados más. Maravilloso, ¿qué podemos decir?

Con energías renovadas, volvimos a estar presentes para las sorpresas de después de la cena y para montar un photocall en el que sinceramente, no sabríamos decir si se lo pasan mejor los novios, los invitados o nosotros como fotógrafos.

Maravilloso recuerdo de una larga jornada pero redonda y coronada por las palabras de agradecimiento al haber visto las más de 800 fotografías ya procesadas para su entrega. ¡Gracias a TODOS y en especial a Luisa y Javi!

Para más información acerca de nuestras ofertas y fotografías de boda, llámanos sin compromiso 644.024.360 o visita nuestra sección de bodas de nuestra página Web.